IJTTHL1/2025

de este sistema era, además, urgente; sobre todo, al advertir que los escáneres EDCBS con el “Sello de la UE” no cumplían los estandartes de seguridad del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), por lo que urgía su revisión. Por tanto, el panorama ante el que nos encontramos es el siguiente: por un lado, la Decisión permite que los pasajeros lleven en su equipaje en cabina envases de LAG con un volumen de hasta 330 ml. sin necesidad de ser inspeccionados de forma separada del resto de enseres. Por otro lado, la Comisión europea advierte en un Informe a la Conferencia Europea de Aviación Civil (CEAC) la existencia de “problemas técnicos” en los escáneres señalados, al descubrir que no son capaces de detectar sustancias peligrosas mezcladas en líquidos, geles y aerosoles, cuando los envases que los contienen superan los 100 mililitros de volumen. Tranquiliza saber que la presencia de estos problemas técnicos es la única causa que ha motivado al legislador europeo a derogar el régimen previsto en la anterior regulación, la Decisión de 23 de abril, descartando otros motivos como la propia calidad de los escáneres o, lo que es peor, la amenaza de nuevos ataques terroristas en territorio europeo. Descartadas estas causas, que de haberlas serían sumamente preocupantes, otros inconvenientes que, aunque menores, no son nada desdeñables afectan a la instalación de estos escáneres. Entre estos inconvenientes se pueden mencionar su elevado precio, ya que pueden llegar a costar hasta ocho veces más que los escáneres convencionales; o el alto coste de su instalación, que muchas veces se ve incrementado por su gran peso, lo que obliga a muchos aeropuertos a tener que reforzar su suelo y cimientos para poder albergarlos; o su gran tamaño; o la lentitud en su suministro, generando largas listas de espera; o el elevado coste de su mantenimiento, hasta cuatro veces mayor de lo que cuesta mantener un escáner tradicional; o su “vida útil”, entre 5 y 10 años. Todo esto aumenta los costes de formación, y obliga a reestructurar y habilitar zonas del aeropuerto. Pero, como es obvio, no todo lo relacionado con la instalación de estos nuevos escáneres de control del equipaje de mano son inconvenientes. Su avanzada tecnología permite obtener imágenes radiográficas del interior del equipaje de mano sin necesidad de abrirlo; aplicando, para ello, un sistema de imagen tridimensional y en alta resolución12. 12 Este escáner tomográfico es conocido también como escáner C3 por cumplir los estandartes de seguridad establecidos en la Norma C3 del artículo 12 del Anexo del Reglamento de Ejecución (UE) 2015/1998 de la Comisión, de 5 de noviembre de 2015, por el que se establecen medidas detalladas para la aplicación de las normas básicas comunes de seguridad aérea. DOUE núm. 299, de 14 de noviembre de 2015. 248 BELÉN FERRER TAPIA

RkJQdWJsaXNoZXIy MTE4NzM5Nw==